San Petersburgo

San Petersburgo, ubicada a 650 kilómetros de Moscú, fue concebida por Pedro el Grande como una “ventana a Europa”. La inmensa mayoría de los viajeros que visitan Rusia no quiere dejar afuera ninguna de las dos grandes joyas del país: Moscú y San Petersburgo. Por suerte, un ferrocarril une las dos ciudades y simplifica el paseo.

Belleza incomparable

San Petersburgo es dueña de una belleza tan impactante como original. Su perfil está marcado por brillantes cúpulas bulbosas que resplandecen bajo el sol, construcciones coloridas que parecen salidas de la pluma de un escritor de fantasía y más de 300 puentes que conectan sus 44 islas. El centro histórico de la ciudad está considerado Patrimonio de la Humanidad y en sus museos encontrarás importantes colecciones.

Pero la ciudad celebra tanto el presente como el pasado. San Petersburgo es sede de importantes eventos y festivales año tras año. El arte y la cultura siempre estuvieron vivos en la ciudad que vio nacer, entre otros, a Aleksander Pushkin, Nikolay Gógol, Fiodor Dostoevsky, Anna Ajmátova y Vladímir Nabókov.

¿Qué ver en San Petersburgo?

La segunda ciudad más poblada de Rusia tiene mucho para ver y hacer. Si haces una escapada de unos días, no te pierdas:

  • Museo Hermitage. Uno de los más importantes museos de arte y antigüedades del mundo. Reúne las obras que coleccionó Catalina la Grande y las expone en un conjunto arquitectónico imponente. Además de obras de grandes artistas como Velázquez o Rafael, verás también piezas de la Antigua Grecia o el Imperio romano. La arquitectura de los edificios y su rica decoración son también parte del encanto de este museo.
     
  • Fortaleza de Pedro y Pablo. Una construcción que Pedro el Grande mandó a edificar como defensa contra los suecos. Jamás cumplió con su función original, sino que fue una prisión hasta la revolución rusa y un museo desde 1924. El principal edificio del conjunto es la Catedral de San Pedro y San pablo, con una aguja de 122 metros coronada por un ángel.
     
  • Canales de San Petersburgo. Un crucero por los canales de San Petersburgo te llevará a descubrir su impresionante patrimonio arquitectónico desde una perspectiva única. Por otra parte, los puentes que conectan las islas son tan bonitos y encantadores como los mismos canales. El paseo es uno de los más relajantes y poéticos que la ciudad tiene para ofrecer.
     
  • Jardines. San Petersburgo tiene bellísimos jardines decorados con fuentes, esculturas y pabellones que no tienen nada que envidiarles a los jardines más emblemáticos del resto de Europa. La combinación de jardín francés y jardín inglés del encantador Jardín Mikhailovysk o las 92 estatuas del Jardín de Verano encargado por Pedro el Grande son solo algunas de las delicias que descubrirás en ellos.
     
  • Barrio de Dostoievski. Si eres aficionado a la literatura rusa, no puedes perderte el paseo por los alrededores de la Plaza Sennaya. Las historias de varias de sus novelas transcurren en casas y calles de este barrio, que se ha convertido en lugar de peregrinación para los devotos del autor. En la última casa donde vivió, en la calle Kuznechny 5, funciona actualmente el Museo Dostoievski.

¿Cómo llegar desde Moscú a San Petersburgo?

Puedes viajar de una ciudad a la otra tanto en avión como en tren. Sin embargo, la forma más popular de hacerlo es en tren. Aunque el viaje en avión toma una hora y media, los traslados entre el centro de las ciudades y los aeropuertos alargan mucho los tiempos. El tren resulta, frente al avión, una alternativa más cómoda e igual de rápida al final de cuentas.

Servicio diurno

Durante el día existen servicios ferroviarios rápidos conocidos como “Sapsán”. Conectan la estación céntrica de Moscú, Leningradsky Vokzal (metro línea 1, Komsomólskaya), con la de San Petersburgo, Moskovsky Vokzal (metro línea 1, Plóschad Vosstania). El trayecto aproximado es de cuatro horas. Los precios varían entre 900 y 2200 RUB.

Servicio nocturno

Los trenes nocturnos pueden tardar hasta ocho horas pero cuentan con compartimentos de entre dos y cuatro camas para dormir durante el viaje. Estos se dividen por género, y existe la posibilidad de elegir entre femenino, masculino o mixto. Los precios varían entre 1500 y 7600 RUB.

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