Japón » Descubriendo la cultura y costumbres del Japón - Kanazawa

Descubriendo la cultura y costumbres del Japón

| Más
Fecha del viaje : 
11 de Oct de 2008 - 25 de Oct de 2008
Casa en kanazawa - Descubriendo la cultura y costumbres del Japón
Lluvia - Descubriendo la cultura y costumbres del Japón
Parque - Descubriendo la cultura y costumbres del Japón
Barrio de Kanazawa - Descubriendo la cultura y costumbres del Japón

A la llegada a Kanazawa nos recibe una lluvia bastante intensa. Hasta ahora hemos disfrutado, en general, de un tiempo irregular aunque aceptable; ha habido días de mucho sol y otros nublados e incluso levemente lluviosos, pero hoy llueve con ganas. Sin embargo, solo vamos a pasar una noche aquí y, como es mediodía y no tenemos tiempo que perder, dejamos nuestras mochilas en recepción (hasta de las cuatro no nos dan habitación), echamos mano de nuestros inseparables impermeables y sin más preámbulos nos lanzamos como posesos a la conquista de los más que presumibles encantos que esconden las calles de esta ciudad.

Kanazawa es una localidad relativamente grande, donde predominan los bloques de cemento y las construcciones modernas sin ningún atractivo. Dado el mal tiempo, pensamos que lo mejor, de momento, es refugiarnos bajo un techo seguro, y decidimos ir a comer. Sin embargo, no nos resulta fácil encontrar un restaurante (por no sé qué razón, quizá por ser domingo, en la zona donde nos encontramos no hay demasiados, y los pocos que vemos están cerrados). Llegamos al mercado de Omicho, siempre un buen lugar para dar con algún puesto que ofrezca alguna clase de comida, pero a esas horas apenas quedan puestos abiertos, así que decidimos entrar en un centro comercial que hay justo al lado, cosa, por otra parte, absolutamente habitual en este país. Los centros comerciales, además de tiendas, supermercados y comercios, suelen alojar también un considerable número de restaurantes que ofrecen tanta variedad de menús y de precios como los que se puedan encontrar en plena calle. Es una opción absolutamente válida para días como este, en el que la persistente lluvia no facilita precisamente el trajín despreocupado por las calles.

Más allá de ofrecer un centro histórico compacto y uniforme, en Kanazawa coexisten varias áreas diferentes, un tanto distantes unas de otras, que vienen definidas por el tipo de habitantes que las ocupaban en el pasado. Uno de ellos, por ejemplo, es Nagamachi, el distrito de los samuráis, un par de calles donde todavía se conservan algunos de los edificios en los que residían estos guerreros y sus familias y donde se puede visitar alguno de ellos; está también el encantador distrito de Higasi Chaya, que era la zona donde vivían las geishas y en el que ofrecían sus servicios (es absolutamente recomendable la visita a una de estas casas, conservadas exactamente igual a como eran en el siglo XIX); Una imagen del apacible y encantador distrito de Kazuemachi Chaya a poca distancia del anterior aunque separados por el río, más pequeño y probablemente con un menor número de edificios preservados, aunque también más recogido e igualmente encantador (y casi siempre a salvo de las hordas de turistas, lo cual no es poco). Pero el atractivo turístico más importante de esta ciudad es sin duda alguna el parque de Kenrokuen, a decir de muchos uno de los tres mejores de todo Japón. En efecto, aun cuando nuestra visita (la mañana siguiente a nuestra llegada) está acompañada de una suave pero molesta lluvia, el lugar es todo lo armonioso y delicado que puede esperarse de un parque japonés. Merece la pena invertir unas cuantas horas aquí, seguir con serenidad cada uno de sus bien cuidados senderos, dejarse mecer por el equilibrio visual que ofrecen a la vista plantas, flores, árboles y arroyos, sucumbir sin oposición a su extraordinaria melodía sensorial. La visita en un día soleado debe de ser, presumo, aún más placentera.