Ciudades de Japón
Oct 18
Tokyo: Akihabara, Shinjuku
Tras Nara, volvimos a Tokyo. Nos quedaban cinco días más y aunque Tokyo no tiene sentido como destino "cultural" en el sentido habitual de la palabra, tiene sentido para ser visitado y comprender las diferencias enormes que nos separan entre japoneses y europeos (o españoles).
El shock que sufrimos al llegar hace nueve días ya no lo tuvimos esta vez aunque no por ello dejamos de quedarnos con la boca abierta por todo lo que ofrece la ciudad. Para que el lector se sitúe voy a intentar hacer alguna comparativa con Madrid, que es la ciudad más parecida (por decir algo) de España. En primer lugar la Gran Vía española sería una callecilla más en el inmenso complejo de avenidas del centro de Tokyo. Uno no se cansa nunca de girar una esquina y exclamar "¡Otra avenida inmensa que podría ser la vía central de cualquier capital importante del mundo!". Es verdad que no hemos estado en las dos _otras_ ciudades de esta categoría (Nueva York y París) pero me da la impresión de que Tokyo las supera a ambas en gigantismo perfectamente ordenado.
Pongo varios ejemplos. La zona de Akihabara se llama a así misma "La ciudad eléctrica" porque es enorme. Todo en Akihabara brilla. Esto quiere decir que consume una cantidad espectacular de electricidad (en Japón emplean sobre todo energía nuclear), más que una ciudad pequeña al completo, seguro. Hay pantallas TFT con demos de juegos, trailers, ofertas, promociones, etc. Los edificios suelen tener más de cinco plantas pero, ojo, la tienda del piso 7 no tiene nada que ver con la del piso 3. Por eso estamos siempre mirando hacia arriba como bobos. Dicho de otra manera, Akihabara son unas siete áreas comerciales completas, llenas de artículos electrónicos puestas una encima de la otra, cayendo del cielo y formando las plantas de los edficios. La contaminación lumínica aquí se sale de la escala. La zona abarca un área equivalente entre Plaza de España y el Teatro Español (imaginad el rectángulo formado por esos dos puntos que definen una diagonal principal). Impresionante ¿verdad?
Bien, pues ahora imaginad dos veces Akihabara. Eso es más o menos Shinjuku, otra zona de compras alejada de Akihabara que abarca varios grandes complejos comerciales y en donde se puede comprar un poco de todo (digamos que no está especializada en nada en particular aunque lo electrónico tiene bastante peso). Otra zona al margen de estas dos es Shibuya, más dedicada a la ropa, que tiene un tamaño intermedio. Estas tres zonas; Akihabara, Shinjuku y Shibuya son zonas etiquetables. Aparte tenemos regiones más o menos difusas en todo Tokyo como la de Ginza (el barrio cool y rico, parecido a Serrano pero a lo grande).
Nos hospedamos en un hotel que está en lo que se conoce como Bahía de Tokyo, en una isla en frente del puerto de Tokyo. El hotel es bastante imponente, con un hall espectacular y unas buenas habitaciones. Este hotel de la isla forma parte de todo un complejo construido en la isla que tiene sus colegios, viviendas, rascacielos de empresas, zonas comerciales (son como varias Ciudades de la Imagen apretejudas), etc. De manera que podrías nacer y morir en esta isla y tenerlo todo cubierto (incluso tienen su propio parque de atracciones). Además, la línea de ferrocarril Yurikamome propia de la isla, la conecta con el centro de Tokyo y cuando te subes te parece estar en una atracción de DisneyLandia porque vas al nivel de un tercer o cuarto piso y puedes ver a los edificios de cristal y sus trabajadores dentro reunidos o mirando sus pantallas.
Da la sensación de que somos como un par de paletos que estamos constantemente diciendo "Caramba!" pero hemos viajado ya a varios países y Japón no tiene nada que ver con ellos (Inglaterra/Escocia, Irlanda, Francia, Italia, Portugal y Holanda). Lógicamente se nota mucho más en Tokyo.
Algunos recordarán algo de una crisis económica en Japón a principios de los noventa. Esa crisis se dio por zanjada hace unos cuatro años y ahora el consumo está creciendo. Aún tiene que desperezarse más porque el consumidor sigue tendiendo algo de desconfianza en sus gastos pero en la calle notas que la gente gasta constantemente, en cualquier tienda por rara que sea. De hecho, Tokyo parece más una ciudad de comercios que una ciudad para vivir. Sobre los japoneses diremos más en otro comentario pero hay varias cosas que os podemos adelantar.
- Están por todas partes y van a todos los sitios.
- Ellos visten siempre de traje negro, camisa blanca y corbata oscura. En hora punta el metro o el tren de Tokyo parece un ejército de Men In Black.
- Ellas visten de todas las formas imaginables. Desde discretas, pasando por tradicional japonés, lolitas o directamente horteras.
- Ambos, ellos y ellas, no conocen lo que es una plancha de vapor.
- No hablan por el móvil salvo rarísimas ocasiones. Eso sí, observan sus enormes pantallas como embobados. Angela tiene una teoría sobre su necesidad de recibir instrucciones anti-emociones de una corporación central (quien haya visto Equilibrium lo comprenderá mejor). No se oye nunca una melodía de móvil. Sólo, ocasionalmente un ruidito de vibración. Hay cobertura en el metro, por cierto. Si en hora punta sonará un 10% de los móviles de los japoneses, el metro estallaría en una gran explosión de resonancia.
- Se ven pocas parejas jóvenes (novios). Mucho "los chicos con los chicos y las chicas con las chicas".
- Se palpa al mismo tiempo un puristanismo en las formas y un mensaje subliminal (o no tanto) sexual en todos los carteles para jóvenes. Hay momentos en donde un europeo se siente incómodo pensando que Tokyo es una urbe en donde se permite la pedofilia. Sin embargo, sólo puede vivir en las fantasías de los jóvenes porque sabemos que está muy perseguida. Hay demasiado mensaje Lolita que aún tenemos que digerir.
- Tokyo será todo lo moderna que queramos pero usan las bicicletas muchísimo. Todos. ¿Por qué? Porque es un medio de transporte utilísimo en el laberinto de calles más o menos llanas.
De todas formas, repito que estamos confeccionando una larga lista de "lo que se ve en Japón y lo que no se ve en Japón" para resumir fácilmente las impresiones sobre las expectativas de Japón para españoles de Madrid.



