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Centro de Madrid, historia en una ciudad cosmopolita.

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Madrid es una ciudad moderna que ha sabido capitalizar siglos de historia de manera tal que su atractivo turístico se potencie. El centro de Madrid es donde convergen los principales edificios gubernamentales, las más importantes plazas, relevantes monumentos, extendidos paseos comerciales y espacios culturales en un entorno cosmopolita que da la bienvenida permanentemente a cuantos viajeros se acerquen allí. Algunos de los sitios que despiertan mayor interés son la Puerta del Sol, la Plaza Mayor, la Gran Vía y la Plaza de Oriente.

La Puerta del Sol es la plaza del centro de Madrid que constituye el kilómetro cero de las rutas radiales españolas y, por ello, constituye un excelente punto de partida para iniciar el recorrido. Esta se encuentra emplazada en un antiguo acceso a lo que fuera la ciudad en el siglo XV y consistía en una puerta adornada con un sol que se asociaba con el hecho de que la puerta mirara hacia el oriente. Desde la construcción de la Casa de Correos, en la segunda mitad del siglo XVIII, se comenzaron a sentar las bases de lo que seria el ordenamiento urbanístico de la zona y con el establecimiento del Ministerio de la Gobernación del Interior en el edificio se comenzaron a delinear lo que hoy es la plaza. En la Casa de Correos se alberga el reloj, construido por José Rodríguez de Losada, cuyas doce campanadas a las 12 de la noche del 31 de diciembre tradicionalmente marca el comienzo del nuevo año y la toma de las 12 uvas para los españoles. Quienes se encuentran en los alrededores celebran el comienzo del año en la Puerta del Sol y los que no, pueden seguir los acontecimientos así como las campanadas por televisión.

La Puerta del sol es uno de los principales centros neurálgicos de la vida madrileña así como de todas las actividades, entre ellas los transportes. En la Puerta del Sol se pueden observar tres conjuntos escultóricos de importancia histórica y artística: la estatua ecuestre de Carlos III, la estatua del Oso y el Madroño y una réplica de la Mariblanca. Si bien la Puerta del Sol contaba con numerosos comercios tradicionales, últimamente han ido desapareciendo para ser reemplazados por franquicias, salas de juego y restaurantes de comida rápida. De las antiguas tiendas, queda aún en funcionamiento la cafetería-pastelería La Mallorquina, que se ubica entre las calles Mayor y Arenal y vale la pena visitar.

La Puerta del Sol y sus alrededores, las calles Preciados y del Carmen, constituye además uno de los principales centros comerciales de Madrid. Allí se pueden recorrer comercios como El Corte Inglés, Zara, Cortefiel, H&M, FNAC, y la Casa del Libro. La calle Preciados, que une la Plaza del Callao con la Puerta del Sol, es considerada la vía más cara de la ciudad y, junto a la Gran Vía es una de las zonas con mayor movimiento del centro de Madrid. Numerosas franquicias de moda, zapaterías, grandes almacenes y comercios tradicionales se complementan en el paisaje con los mimos, artistas callejeros y transeúntes en esta bulliciosa zona. Es un verdazo placer recorrer este espacio en la época de Navidad, cuando alcanza su máxima expresión en las multitudes que concurren a hacer sus compras típicas de la fecha y la exquisita decoración navideña. También existen numerosos establecimientos comerciales, algunos de ellos tradicionales, en las calles que salen de la Puerta del Sol hacia el sur. En los alrededores de la plaza de Pontejos se encuentran tiendas especializadas en artículos textiles como encajes, bordados, paños, botones, cintas, adornos de costura y cordeles. Además, entre los edificios más cercanos a la Puerta del sol se encuentran la Iglesia del Carmen y la Real Casa de Postas.

Luego de conocer los alrededores de la Puerta del Sol, se puede tomar la calle Mayor, una de las vías más relevantes del centro de Madrid. La calle Mayor ofrece a la vista de los viajeros monumentos de la época de las Asturias, así como edificios de períodos posteriores como la Compañía Colonial, de estilo modernista y la pastelería El Riojano, inaugurada en 1855. También en los alrededores se encuentra el Mercado de San Miguel, el único de Madrid en estructura de hierro que sobrevive hasta la actualidad, que recibe más de 15 mil visitas diarias. Se han realizado allí numerosas reformas que lo han adaptado a los tiempos modernos y se orientó a la concentración de los mejores comerciantes, profesionales, expertos y artesanos de cada una de las especialidades, aunque manteniendo su objetivo primario de ser un mercado tradicional.

Cerca de la calle Mayor se encuentran, también las plazas Mayor y de la Villa. La Plaza de la Villa, por su importancia en el tránsito del Madrid medieval, se encuentra rodeada de edificios de importancia como la Casa de la Villa, la Casa y Torre de los Lujanes, la Casa de Álvaro de Luján y la Casa de Cisneros. Por su parte, la Plaza Mayor, asentada donde antes se encontraba la Plaza del Arrabal, es un importante punto turístico. Es de forma rectangular y tanto al sur como al norte se encuentra presidida por las Casas de la Carnicería y de la Panadería, respectivamente, mientras que en su parte central se encuentra la estatua ecuestre de Felipe III. Es una plaza porticada, completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas que suman entre todos 237 balcones al que dan a la plaza. En los soportales de la plaza se alojan numerosos comercios de hostelería, por ser un importante punto turístico de Madrid, así como tiendas de coleccionismo, filatelia y numismática.

La Plaza Mayor cuenta con 9 accesos, el más famoso de ellos es el Arco de Cuchilleros, que da salida a la calle del mismo nombre. Dada la importancia turística de este punto, se encuentran por allí numerosos restaurantes y bares típicos -como Sobrino de Botín, el restaurante más antiguo del mundo fundado en 1725-, los mesones de la Cava de san Miguel y de la calle de Cuchilleros así como numerosos comercios. La Plaza Mayor es un lugar que habitualmente se utiliza para festivales como conciertos gratuitos, en diciembre tiene lugar el tradicional mercado navideño y los domingos y festivos por mañana se celebra el mercado de Filatelia y Numismática.

Desde la Plaza Mayor se puede tomar la calle Toledo que conduce al barrio de La Latina, un espacio muy particular de límites difusos, pero que vale la pena recorrer por su importancia histórica y social. Durante muchos años, en La Latina convivieron armónica e integradamente personas de diferentes clases sociales: nobles, clero, ricos, pobres, diplomáticos, artesanos, mercaderes y algunos campesinos. Este aspecto le dio al barrio una extraña organización social, entre urbana y dinámica. A partir del siglo XIX, las clases altas se fueron retirando del barrio y se construyeron edificios que permitieran aprovechar mejor el espacio. Con el tiempo, las callejuelas y bellas plazas –donde tuvieron lugar algunos de los más importantes acontecimientos históricos de la ciudad- fueron revalorizadas y la zona fue tenida en más estima. Es agradable pasear por La Latina, especialmente por las tardes entre la primavera y el otoño, cuando los jóvenes pueblan las calles y terrazas. En el aspecto comercial de la zona se observa nítidamente la diferencia entre los locales más tradicionales o artesanales y los espacios modernos de nuevas tendencias que coexisten uno al lado del otro.

Por toda esta zona de Madrid hay numerosos y terrazas donde se puede disfrutar de la caña y el tapeo. Algunas de las opciones que se presentan son Diaz Larrouy (Cava Baja, 8), un espacio pequeño pero acogedor que cuenta con una excelente selección de tapas y una exquisita variedad de vinos tintos a precios razonables, y Corazon Loco (Calle Almendro y Cava Baja) que es un sitio más bien informal donde habitualmente los clientes permanecen de pie y sirven el vino tinto a menos de 2 € el vaso. En la zona de Puerta Cerrada también hay numerosas opciones como Casa Revuelta (Latoneros, 3), un clásico madrileño que además de ofrecer exquisitas tapas se disputa la supremacía en la elaboración del bacalao regado con vino de frasca con Casa Labra (Calle de Tetúan, 12). Otro sitio agradable es La Escondía (Plaza Puerta Cerrada), donde a puro rock se puede disfrutar de la amplia oferta de vinos y cuidada selección de delicias ibéricas

Otro recorrido que es básicamente imprescindible al visitar el centro de Madrid es el que se abre desde la Puerta del Sol por la calle del Arenal. Esta es una de las vías más importantes del centro histórico madrileño y constituye un excelente paseo comercial, ya que es una calle repleta de tiendas clásicas, y es una de las preferidas para salir de noche porque allí se encuentran dos de las discotecas más conocidas de la ciudad: Joy Esclava y el Palacio de Gaviria. Si se toma por esa calle, se encuentra la Iglesia de San Ginés. Alrededor de la iglesia se encuentra el pasadizo de San Ginés donde se pueden encontrar dos comercios tradicionales, dignos de visitar. Uno de ellos es una librería al aire libre de mediados del siglo XIX, que lleva el mismo nombre que el pasaje, y a poca distancia se encuentra la Chocolatería de San Ginés, fundada en 1890.

La calle del Arenal conduce directamente a la Plaza Isabel y el Teatro Real, edificio que se inauguró en noviembre de 1850. Justo en frente, se ubica la Plaza de Oriente, diseñada por Narciso Pascual y Colomer en 1844. Esta es una plaza monumental en la que se puede descansar, además de admirar los diferentes jardines y esculturas. Se destaca entre las piezas ubicadas en la Plaza de Oriente la efigie de Felipe IV, obra de Pietro Tacca, alrededor de la cual están dispuestos los Jardines Centrales en donde se alza la zona más monumental de la Plaza. También se puede observar una colección escultórica de veinte reyes españoles. Completan el territorio de la Plaza de Oriente los jardines del cabo Noval y los Jardines de Lepanto, ambos de carácter histórico artístico.

En este punto se han encontrado los restos más antiguos de los primeros pobladores de Madrid. Ya en la época musulmana se registraron asentamientos allí y en la segunda mitad del siglo XI se construyó una fortaleza junto al río, donde ahora se encuentra el Palacio Real, frente a la Plaza de Oriente. Casi nada quedó ya de aquel primer período, salvo la muralla de la fortaleza de la cual los restos más importantes se pueden observar en la Cuesta de la Vega.

Junto a la muralla musulmana de Madrid se encuentra la catedral de Santa María La Real de La Almudena, la sede episcopal de la diócesis de Madrid. Esta constituye un grandioso edificio de 102 metros de largo y 73 de alto en el que se conjugan varios de los estilos arquitectónicos trascendentales en a historia de la ciudad, como neoclásico, el neogótico y neorrománico. Frente a la catedral, se encuentra la plaza de la Armería, diseñada por Narciso Pascual y Colomer, que es un recinto cerrado al este y al oeste por arquerías, y al sur por el Palacio Real.

El Palacio Real está ubicado en el núcleo fundacional de la ciudad y punto de origen del trazado de la estructura urbanística. Construido a partir de 1738 por encargo a Filippo Juvara, con la asistencia de Juan Bautista Sachetti y finalizado por Francesco Sabatini, el Palacio Real de Madrid es considerado el mayor palacio real de Europa Occidenta y cuenta con un importante patrimonio artístico y cultural. El edificio, de estilo barroco clasicista, desborda arte en su interior, tanto en los detalles de terminación del edificio como en las piezas artísticas que ornamentan los ambientes con la firma de El Greco, Rubens, Caravaggio, Velázquez, Goya, Corrado Giaquinto, Tiepolo, Mengs, Bayeu y Maella, entre otros.

Otro lugar interesante para recorrer en el centro de Madrid es el barrio de Chueca, un área dentro del barrio de Justicia, al que se puede llegar desde la Puerta del Sol tomando la calle de la Montara y la Gran Vía. Este lugar experimentó una fuerte decadencia en los años setenta, pero luego se convirtió en el espacio preferido para ocio y residencia de los miembros de la comunidad homosexual de Madrid. Tuvo su apogeo en los años noventa al adquirir el título de “barrio gay” junto con la apertura de los primeros locales destinados al público homosexual. En la actualidad, es un ambiente muy comercial y de esparcimiento que se encuentra abierto a las necesidades de la diversidad de la sociedad actual y las satisface con respeto y sensibilidad. Algunos de los primeros locales gay permanecen en la actualidad, como el Café Figueroa o la librería Berkana. Al discurrir por sus callecitas se pueden encontrar además de los comercios tradicionales, restaurantes modernos, sex shops, saunas, cafés, bares, pubs nocturnos y toda una gama de servicios dirigidos específicamente al público homosexual. También en este barrio se pueden encontrar la mayor parte de las galerías de arte del centro de Madrid.

La Gran Vía, que se extiendo como uno de los límites del barrio de Chueca, es una de las principales calles del centro de Madrid y cuenta con una completa oferta comercial, turística y de ocio. El área comprendida entre la Plaza de Callao y la Plaza España es conocida como el “brodway madrileño” por la cantidad de teatros que durante todo el año presentan una oferta amplia y variada, así como por los numerosos cines. Por su parte, el área comprendida entre la Red de San Luis y la Plaza de Callao es un paraíso de las compras dado la gran cantidad tiendas de cadenas internacionales de moda de gran prestigio.

Cualquier recorrido por el centro de Madrid es recomendable que finalice con una buena cena y espectáculo en algún tablao flamenco. El flamenco es el género de música y danza por excelencia en España, que debe sus orígenes a la Andalucía del siglo XVIII y a sus pobladores de etnia gitana Algunas de las opciones de tablaos flamencos en el centro de Madrid, donde se puede tener una velada de puro cante y baile, son Torres Bermejas (www.torresbermejas.com), en el número 11 de Mesonero Romanos por donde pasaron los mas grandes cantores como Manolo Caracol y Camarón; Casa Patas (www.casapatas.com), en el número 10 de Cañizares que con tres décadas de historia se ganó el puesto de lugar de referencia en el flamenco madrileño; Corral de la Morería (www.corraldelamoreria.com), ubicado en el número 17 de la calle Morería es el restaurante con espectáculo flamenco más antiguo de Madrid; Café de Chinitas (www.chinitas.com), en el número 7 de Torija con cocina internacional y espectáculo integrado en un bello palacio del siglo XVIII, y Corral de la Pacheca (www.corraldelapacheca.com), ubicado en el número 26 de Juan Ramón Jiménez.

El centro de Madrid es un grandioso lugar para recorrer a pie, dispuesto el viajero a no perderse de nada. Son muchos y variados los lugares de interés de esta zona, así como los museos y centros culturales, todos ellos inmersos en una arquitectura y organización urbana de apariencia más bien histórica pero donde se han adoptado todas las manifestaciones de forma de vida moderna con absoluta naturalidad.