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Barcelona Centro: Barrio Gótico, Born y Raval

El Raval - Barcelona Centro: Barrio Gótico, Born y Raval
Born - Barcelona Centro: Barrio Gótico, Born y Raval

Uno de los más bellos encantos de la ciudad de Barcelona es la cara que revela un paseo a pie por los barrios del centro. Estos revisten el carácter más nostálgico y moderno de la urbe, donde los orígenes de la población manifiestos en la organización urbana y arquitectura se funden con las manifestaciones de estilo de vida posmoderno en las expresiones de ocio y ambiente. Esta dualidad genera un ambiente de gran atractivo que hace que valga la pena recorrer las intrincadas callejuelas de la zona de Barcelona centro, conformada por el Barrio Gótico, el barrio del Born y el barrio del Raval.

Entre el Barrio Gótico y el barrio del Raval se encuentran Las Ramblas, un bellísimo paseo de la ciudad de Barcelona que va desde la Plaza de Cataluña hasta el antiguo puerto de la ciudad. El paseo por La Rambla no tiene horarios, ya que todo el día se encuentra llena de gente que disfruta de la caminata a medida que aparecen mimos, artistas callejeros e imitadores que captan la atención de los peatones. A medida que avanza el paso sobre La Rambla se suceden cafeterías, restaurantes, comercios y edificios de interés como el Palacio de la Virreina y el teatro de El Liceo.

Ubicado a la izquierda, bajando Las Ramblas, el Barrio Gótico es el núcleo más antiguo de la ciudad de Barcelona y su casco histórico. El paisaje lo constituyen edificios entre fantásticos y fantasmales por entre los cuales pasan una estrechas callecitas donde se pueden encontrar numerosas tiendas, bares y restaurantes. Es un placer caminar tranquilamente en este entorno y detenerse libremente frente a los comercios o edificios que llamen la atención del viajero.

Pero además de una atmósfera agradable, el Barrio Gótico cuenta con innumerables atractivos como la Plaza San Jaime (Plaça de Sant Jaume), una de las más importantes y antiguas de la ciudad donde se ubican también edificios de trascendental importancia política como el Palacio de la Generalidad de Cataluña y la sede del Ayuntamiento de Barcelona. En particular, la Casa de la Ciudad de Barcelona es un edificio cuyo origen data de 1939 y fue sufriendo modificación tras modificación hasta que a principios de siglo XIX, en el marco de los muchos cambios que se realizaron en la estructura y morfología del barrio, se le otorgó al edificio la fachada principal actual. También en este período se establece el origen de la Plaza San Jaime.

Desde allí se puede llegar a la Plaza del Rey, que integra uno de los conjuntos monumentales más bellos del centro de Barcelona junto al Palacio Real y la capilla de Santa Agata. En la Plaza del Rey se puede pasar un rato agradable al aire libre acompañado por los músicos ambulantes que improvisan conciertos. Allí también se puede visitar el Museo de la Historia de la Ciudad.

Luego, se puede visitar la Plaza Sant Felip Neri, un espacio de amplia exposición pública donde se filmaron numerosos spots, videoclips y se realizaron algunos desfiles. Tanta concurrencia se debe a que es uno de los más bellos sitios del centro de Barcelona. De una pequeña dimensión y rodeada de edificios de baja altura de tipo medieval, la Plaza Felip Neri se ubica bastante alejada del constante ir y venir de las multitudes y permite a quien la visita respirar algo de su magia y calma. En el centro de la plaza se ubica una fuete de forma octogonal que captura las miradas de quien pasan por allí; aunque vierte agua durante poco tiempo, nunca pierde su encanto.

También se puede visitar la Catedral gótica, sede del Arzobispado de Barcelona. Construida entre los siglos XIII a XV sobre la antigua catedral románica, está dedicada a la Santa Cruz y a Santa Eulalia, patrona de la ciudad. En la Plaza Seu, frente a la Catedral, se conservan trozos de la primera muralla.

Para que el recorrido por el Barrio Gótico esté completo, hay que tomarse el tiempo necesario para recorrer alguno de sus tradicionales mercados. El Mercado Gótico de Barcelona se organiza los jueves, excepto en las fiestas mayores y durante el mes de agosto, –desde 1978- en la Plaza Seu y consiste en unos 20 puestos donde se pueden encontrar numerosas curiosidades como muebles antiguos, objetos de decoración, monedas, discos de vinilo, sellos y libros usados. Otro sitio interesante para conocer en el Barrio Gótico es el Museo Dalí Escultor (Carrer Arcs 5, Barcelona; Teléfono: 933181774), ubicado en el Edificio Real Círculo Artístico, donde se puede conocer parte de su obra escultórica y de su vida. En la misma línea, se puede visitar el Museo de L'Erótica, o Museo del Erotismo. Allí se reúnen más de 800 piezas que, en forma completamente didáctica, registran la cultura erótica desde las ópticas de las a literatura, las artes plásticas, la histografía, la arqueología y la antropología, entre otras.

Otro punto de gran atractivo del centro de Barcelona es la Plaza Real (Plaça Reial), un amplio espacio público al aire libre que se encuentra junto a La Rambla. En la plaza se puede admirar la fuente de las Tres Gracias y las dos faroleas diseñadas por Gaudí, así como las palmeras que adornan el perímetro. En sus alrededores se encuentran numerosos bares, discotecas y sitios donde escuchar música. Uno de los bares más tradicionales es La Pipa Club, lugar escondido si los hay pero que derrocha originalidad. Entre las principales discotecas se encuentran: Sidecar Factory Club, donde se desarrollan numerosos eventos dedicados a la música, el cómic, la pintura, el coleccionismo, el cine y la gastronomía; Karma, una de las discotecas míticas, y Jamboree, uno de los clubes de jazz más destacados del . Allí mismo se puede disfrutar de un buen almuerzo o cena en Les 15 nits, un restaurante de comida mediterránea y catalana que ofrece una excelente relación calidad precio, aunque en horas punta hay que formar largas filas si se desea un lugar.

Las propuestas de restaurantes en el Barrio Gótico son numerosas y variadas. Si se desea optar por cocina internacional, el Restaurante Oibar tiene una propuesta completa en un ambiente cálido instalado en un antiguo almacén de curtidos de 1857. En caso de elegir una buena comida mediterránea el restaurante El Racó del Montblanc combina un selecto menú con un piano bar en un ambiente de diseño especialmente creado para amenizar la velada. Por su parte, B-Topic ofrece gastronomía mediterránea en una terraza con vista al mar de excelente ambiente. Para disfrutar de la cocina creativa, el restaurante La Lluna tiene una de las mejores propuestas en relación calidad y precio.

El área con mayor actividad comercial del Barrio Gótico es la zona de la calle Portal del Angel que se encuentra poblada de tiendas de una gran variedad de artículos hasta el Carrer de Portaferrisa. También se encuentran bellas y pequeñas boutiques en la calle Avinyo.

Con tantas propuesta de actividades tan cercanas entre sí, con tanto que observar y admirar a cada paso del recorrido, el Barrio Gótico es un lugar que invita a recorrerlo a pie, a perderse por las angostas y sinuosas callecitas, descansar de tanto en tanto en alguna plaza y tomar algo en algunos de los bares que se suceden cerca de los puntos de mayor interés turístico.

A continuación del Barrio Gótico, cruzando la Vía Laetiana, se encuentra el Barrio del Born, actualmente referente de área de esparcimiento y salidas nocturnas. Originalmente creado como un asentamiento sobre un lugar donde en el medioevo tenían lugar justas y celebraciones, la explosión demográfica y de servicios lo llevó a convertirse en uno de sitios más modernos de la ciudad. El corazón del barrio es la Iglesia Santa María del Mar, de estilo gótico, que data del siglo XII y se destaca entre otros edificios religiosos por su austeridad. El Fossar de les Moreres, colindante a la basílica, es una plaza que integra los elementos conmemorativos a los catalanes caídos en 1724, durante el asedio de Barcelona cuando se desarrollaba la Guerra de Sucesión Española. Actualmente, se celebra allí cada 11 de septiembre la Fiesta Nacional de Cataluña, donde se rinde homenaje a los caídos defensores de la ciudad que fueron muertos y enterrados allí.

El barrio del Born definitivamente se encuentra de moda, y esto lo han sabido aprovechar quienes llenaron las callejuelas de bares de tapas, restaurantes y tiendas, especialmente las tiendas de diseño que han sabido aprovechar la afluencia de turismo a esta zona. Entre ellas se encuentran Beso Barcelona, Natalie Capell, Lucia Natural, Tiendo Moltedo, Paramita, Desigual y Comococo, sólo a modo de ejemplo.

Entre los principales restaurantes del barrio del Born se encuentran el Cal Pep, con su atractiva cocina de mercado y sabrosas tapas. El restaurante Ego, por su parte, se ubica entre los restaurantes de comida catalana y cuenta con una sala lounge para disfrutar de una copa de vino mientras suena música de los 70´s 80´s y 90´s. El Pebre Blau, cuenta con una propuesta de cocina creativa en un local pequeño del siglo XVII. Si la intención del viajero es disfrutar de unas exquisitas tapas, puede acercarse al restaurante Bodega La Tinaja donde pueden realizarse degustaciones de vinos y embutidos en un ambiente muy acogedor.

Entre los bares más interesantes del barrio del Born se pueden enumerar el Diobar, espacio de música negra; El Nus, donde predomina el ambiente de jazz, y The Placae Bar, combinación armoniosa de las mejores características del bar irlandés y británico con los aspectos más desarrollados en Barcelona.

En el barrio del Born se puede visitar el Museu Picasso de Barcelona, centro de referencia de la obra del artista Pablo Picasso que cuenta con más de 3800 obras en su exposición permanente. Otra de las posibles visitas al recorrer las callejuelas del Born es al Museo Textil y de la Indumentaria, que se encuentra allí, a pocos metros del museo Picasso. Aquí se exhiben tejidos, que van desde alfombras hasta bordados, que reflejan el inicio de este barrio como lugar donde se encontraban los gremios textiles. A la entrada del museo se encuentra el Tèxtil café, establecido en un bello patio de aspecto gótico donde el viajero se puede detener a comer o descansar.

Al recorrer el barrio del Born es inevitable dar una vuelta al Parque de la Ciudadela (Parc de la Ciutadella) que, durante muchos años, constituyó el único parque de la ciudad de Barcelona. Construido en la línea del parque de Luxemburgo de París, abarca 17.42 hectáreas, más el espacio ocupado por el Zoo de Barcelona, que se encuentra dentro de los límites del Parque de la Ciudadela. Asimismo, allí se pueden encontrar algunas edificaciones de la antigua fortaleza allí emplazada que sobrevivieron hasta la actualidad -como la capilla, el palacio del gobernador y el arsenal- y algunos elementos que se introdujeron para la Exposición de 1888, como el Umbráculo, el Hivernáculo, el Museo de Geología y el Museo de Zoología. Al pasear por el parque, puede resultar de gran agrado visitar el lago -incluso navegar en él con barcas a remo- pasar por el Jardín Romántico y admirar algunas de las esculturas más interesantes, como el Monumento a Walt Disney o el Monumento al General Prim.

Una visita que se debe tener en cuenta para realizar en el futuro en el barrio del Born es el antiguo mercado, ubicado donde termina el Paseo de Born. La estructura metálica del antiguo mercado data de los siglos XVII Y XVIII y, actualmente, se encuentra todo cubierto por hallarse en reformas. Sin embargo, se prevé que próximamente se instale allí una plaza cubierta con un centro cultural. Actualmente, cerca de allí se encuentra Magic, una discoteca que pincha música rock de los 70, 80 y 90 en donde se forma un ambiente agradable.

Una de las visitas a realizar en el barrio del Born es el Mercat de Santa Caterina, el cual ha sido reformado con una nueva cubierta, de diseño innovador y muy cool. Este espacioso y excelentemente surtido mercado ofrece una gran variedad de frutas y verduras, legumbres, carnes, pescados, salazones, embutidos y quesos, aunque los precios son más bien elevados. Si se puede pasar por este mercado en época de carnaval, se sentirá a gusto el viajero entre los tenderos disfrazados.

A poco de allí, ubicada en la calle Tallers, se encuentra la iglesia de Sant Pere Nolasc, en una pequeña plaza. Esta iglesia sufrió varias modificaciones, pero actualmente en una parroquia completa con el exterior de estilo barroco y dos torres de campanario, mientras que la cúpula se encuentra decorada con cerámica de varios colores. Tanto la iglesia como la plaza gozan de un maravilloso encanto.

Desde allí, tomando el Carrer de Sant Pere més Alt hacia la Vía Laetiana, se encuentra el Palacio de la Música Catalana (Palau de la Música), proyectado por el arquitecto barcelonés Lluís Domènech i Montaner. Actualmente, el edificio forma parte del Patrimonio de la Humanidad reconocido por la UNESCO.

De esta manera, y como bien podrá observar el lector, el Born es un barrio multifacético que exhibe, por un lado, una cara de gran peso cultural a través de sus museos y espacios históricos, y por el otro, toda la modernidad de las ciudades de moda con sus boutiques de diseño y sus bares de tapas, especialmente los ubicados en el Paseo del Born, por donde los visitantes van de un lado a otro de la peatonal.

Hacia el otro lado del Barrio Gótico, es decir, bajando a la derecha de Las Ramblas, se encuentra el barrio del Raval, zona que complementa y completa la oferta de actividades y estilos predominantes en Barcelona centro. La importancia histórica del Gótico y el glamour bohemio del Born contrastan con el lado más multicultural y disidente de Barcelona centro.

Entre quienes han conocido en profundidad el barrio del Raval, muchos coinciden en que es el gran maltratado del centro de Barcelona dado que muchas personas lo miran con algunas prejuicios y no le adjudican el verdadero valor. Actualmente, conviven allí personas de diferentes nacionalidades y culturas. Esto puede observarse en los comercios, restaurantes y tiendas de moda, especialmente en la parte alta del barrio, que es la más turística. De hecho, es conocida la calle de la Cera, con una gran e histórica comunidad de etnia gitana que le dio nombre a la vía por los ríos de cera que surcaban la calle de las velas que se colocaban ante la Virgen para protegerse de la peste. Sin ir más lejos, esta gran comunidad es uno de los lugares –junto al barrio de Gràcia y Hostafrancs- donde tuvo sus orígenes la rumba catalana. Si bien se lo conoció como “Barrio Chino” durante mucho tiempo, el aumento de la población pakistaní le valió nuevos nombres populares como Ravalkistán, Little Islamabad, Ravat o Ramal.

El espíritu moderno del barrio del Raval se encuentra en las manifestaciones de comercio, moda y gastronomía alternativa. Predominan por la calle Tallers, una de las más importantes vías del barrio, las tiendas de tatuajes, música rock, heavy metal y punk, así como la ropa gótica y los juguetes son connotaciones satánicas. Algunas de las tiendas de moda son Smash, donde se puede conseguir ropa y accesorios de diseños y formas originales, colores fuertes, estampados extravagantes y de aspecto pop; Trust Nobody, una de las tiendas míticas de la calle Tallers con artículos de las mejores marcas de skate y ropa urbana; Syndrome BCN, de un estilo más chick y exclusivo ya que cada prenda es confeccionada a mano, y Caníbal, también con ropa y accesorios de confección propia con mucho estilo y peculiaridad pero precios más elevados.

Desde allí, se puede tomar el Carrer Hospital hasta la Rambla del Raval, un espacio ganado a la zona más marginal del barrio del cual se derribaron varias manzanas de viviendas para crear un paseo ancho repleto de palmeras y terrazas dedicado al esparcimiento de los habitantes y al paseo de los turistas. Durante los fines de semana se instala un mercadillo de artesanos, con algunos puestos donde tomar té y degustar pastelillos árabes.

Una de las visitas más interesantes que se pueden realizar es recorrer La Boquería o Mercado de San José (Mercat de Sant Josep), un mercado municipal de alimentos que desborda en colorido y bullicio. La trayectoria de este mercado lo vuelve en sí mismo un lugar tradicional donde se pueden comprar pescado fresco y mariscos, conservas, carnicería, aves, caza, huevos, frutas, verduras, herboristería y dietética, legumbres, cereales, congelados y embutidos. Más allá de la importancia comercial de La Boquería, se debe tener en cuenta el significado en la cultura del barrio del Raval y la permanencia de los puestos como un negocio familiar que asocia directamente al mercado con la historia de la ciudad y sus habitantes. En general, los vendedores constituyen la tercera o cuarta generación de una misma familia al frente del negocio. Intercalados con los puestos, se encuentran pequeños restaurantes y bares donde se ofrecen alimentos de lo más sabrosos. El Mercado de La Boquería abre de lunes a sábados de 8 a 20 hs. y también se realizan seminarios de cocina y degustaciones.

También en el barrio del Raval se puede acercar al Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) que tiene una nutrida agenda de exposiciones, debates, festivales, conciertos, ciclos de cine, cursos y conferencias. Este es un agradable espacio de producción de cultura que puede resultar muy atractivo a los viajeros como forma de adentrarse en las expresiones artísticas propias de la ciudad de Barcelona. En la misma línea, y muy cercano al CCCB, otro espacio interesante es el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) que expone, principalmente, piezas creadas durante la segunda mitad del siglo XX. Por dentro cultura y por fuera, también. El edificio del MACBA es ampliamente conocido como “spot" de práctica de skateboard, actividad muy difundida que le imprime al barrio su marca cultural propia. Desde el MACBA se puede tomar la Calle Joaquín Costa, donde hay numerosos bares hasta la Rambla del Raval.

En Carrer Sant Pau, se encuentra el bar Marsella, de techos altos y decoración de principios de siglo. Uno de los bares con mayor espíritu arrabalero, se llena de parroquianos, veteranos de guerra, personajes extravagantes y extranjeros. La bebida más común en el Marsella es la absenta. El espíritu del Marsella recrea de alguna manera el ambiente bohemio de las tabernas del siglo pasado al mismo tiempo que se puebla con gente de todo tipo.

Otro de los bares que pueden visitarse en el barrio del Raval es el JazzSí Club del Taller de Musics, donde tienen lugar conciertos, jam sesions, audiciones y conferencias. Cada día de la semana hay una propuesta de género musical diferente; por ejemplo, los lunes, miércoles y sábados son los días del jazz, los martes y domingos se privilegian el pop, rock y blues, los jueves hay cubana y los viernes, flamenco. La entrada cuesta entre 4.5 € y 7.5 €, de acuerdo al día e incluye una consumición. En cuanto a restaurantes, se destaca El Guixot, con precios accesibles- 12 € promedio de comida a la carta, 8.75 € menú de mediodía. La cocina es de mercado e incluye bocadillos, ensaladas y crepería, mientras el ambiente es muy festivo e informal.

El centro de Barcelona es sencillamente una área para disfrutar inmerso en el espíritu dual de la ciudad. Lugares históricos para visitar, manifestaciones culturales y actividades de ocio tienen un equilibrio perfecto en la zona que ocupan el barrio Gótico, el barrio del Born y el barrio del Raval. Moverse por ellos es sumamente sencillo a pie, dadas las cortas distancias, además de placentero ya que la vista del centro de Barcelona desde las estrechas calles que la atraviesan en una y otra dirección sumerge en un mundo entre bohemio y con clase, de nostálgica alegría, pero siempre acogedor