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Itinerario y rutas por Lisboa

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La ciudad de Lisboa aparece maravillosa desde uno de sus miradores más emblemáticos.El de San Pedro de Alcántara.

Desde esta Iglesia vemos extraordianrias vistas de la ciudad de Lisboa.

Lisboa es la capital y mayor ciudad de Portugal. Además, está catalogada como una ciudad global alfa. Situada en la desembocadura del río Tajo (Tejo), aparte de la capital del país, es también la capital del distrito de Lisboa, de la región de Lisboa, del Área Metropolitana de Lisboa, y es también el principal centro de la subregión de la Gran Lisboa. La ciudad tiene una población cercana a los 500.000 habitantes y su área metropolitana se sitúa en los 2.641.000 en una superficie de 2.957'4 km². Ésta área contiene al 27 % de la población del país. Lisboa es la ciudad más rica de Portugal.

Según la teoría de Bochart, el nombre Olissipo, designación prerromana de Lisboa provendría de los fenicios.Según esta teoría, Olisipo derivaría de Allis Ubbo o puerto seguro en fenicio, debido a que era un magnífico puerto en el estuario del río Tajo, aunque no existe ningún registro que pueda corroborar tal teoría. Según Tovar, Olisipo sería una palabra de origen tarteso ya que el sufijo ipo es frecuente en las regiones de influencia turdetano-tartésica. El prefijo 'Oli(s)' no sería único pues aparece en otra ciudad lusitana, de localización actualmente desconocida, que Pomponio Mela llamaba Olitingi.

Los griegos conocían Lisboa como Olissipo y 'Olissipona', nombre que pensaban que derivaba de Ulises, que para los romanos era Odiseo, debido a que esta fue la ciudad que, según la mitología, fue fundada por Ulises en la península ibérica tras huir de Troya y antes de partir hacia el atlántico huyendo de la Coalición Griega.

'Ibi oppidum Olisipone Ulixi conditum: ibi Tagus flumen.'

Así lo recoge también Luís de Camões en Os Lusíadas (1572), la epopeya nacional de los portugueses. Más tarde, el nombre degeneró en el latín vulgar Olissipona.

Los árabes, que tomaron la ciudad en 719, la llamaron اليكسبونا (al-Lixbûnâ) o لشبونة (al-Ushbuna).

Durante el neolítico, la región estaba habitada por el sustrato de población preindoeuropea que se viene en denominar preíbero. Como en otros puntos de la Europa atlántica, se construyeron monumentos religiosos llamados megalitos, dólmenes y menhires que aún se pueden observar en los alrededores de la ciudad. Pueblos celtas entraron en contacto con el sustrato anterior y se asentaron en la zona antes del primer milenio antes de Cristo, surgiendo tribus de habla céltica como los conii y los Cempsii.
El poblado prerromano de Olisipo tiene su origen en los siglos VIII-VII a.C y se asentaba en la cima y en las laderas de la colina donde actualmente el castillo de San Jorge. Se estima que la población rondaba entre los 2500 y 5000 habitantes.

Lisboa es para unos de origen griego, para otros fenicio, siendo cuestión más bien basada en la leyenda, que en la evidencia arqueológica. El puerto natural que creaba en estuario del río Tajo lo convirtió en el punto para crear un asentamiento que proveyera de comida a los barcos fenicios que se encontraban en ruta comercial hacia las islas del Estaño (actualmente Islas Sorlingas y Cornualles).

Los fenicios también aprovecharon la situación de la colonia en la boca del río más grande de la península ibérica para comerciar con las tribus del interior de las que obtenían metales preciosos. Otro importante producto local era la sal, el pescado salado y los caballos lusitanos.

Recientemente, se han encontrado vestigios fenicios del siglo VIII a.C. bajo la catedral de Lisboa. Sin embrargo, algunos historiadores modernos consideran irreal la idea de la fundación fenicia y estiman que Lisboa era una anitgua civilización autóctona (oppidum) y que, como máximo, mantenía relaciones comerciales con los fenicios, lo que explicaría la presencia de cerámica fenicia y otros objetos.

Durante las Guerras Púnicas, después de la muerte de Aníbal Barca (cuyas tropas incluían a miembros de la tribu de los Conii), los romanos decidieron arrebatar a Cartago su posesión más valiosa, Hispania (nombre dado por los romanos a la Península Ibérica). Tras la derrota de los cartaginenses a manos de Escipión el Africano en Hispania oriental, la pacificación del oeste la llevó a cabo el cónsul Décimo Junio Bruto Galaico. Él firmó un acuerdo con Olissipo para que ésta enviara a sus súbditos a luchar junto con las legiones romanas contra las tribus célticas del noroeste. Como compensación, Olissipo se integró en el imperio con el nombre de Felicitas Julia, constituyendo un Municipium Cives Romanorum. Se garantizó el autogobierno en un territorio de 50 kilómetros alrededor de la ciudad, estaban exentos de impuestos y sus ciudadanos tenían los privilegios de los ciudadanos romanos.[cita requerida] La zona pasó a constituir la provincia de Lusitania con capital en Emerita Augusta. Los ataques de los lusitanos a la ciudad durante las frecuentes rebeliones debilitaron la ciudad y hubo que construir un muro.

Durante el reinado de César Augusto, los romanos construyeron un teatro y un anfiteatro; unas termas situadas en la actual Rua da Prata; Los templos de Júpiter, Diana, Cibeles, Tetis y Idae Phrygiae (un culto poco común procedente de Asia Menor), aparte de templos en honor al emperador; una necrópolis bajo la actual plaza de Figueira; un foro y otros edificios como las insulae, una zona de viviendas entre la actual colina del castillo y el centro de la ciudad.Muchas de estas ruinas fueron desenterradas a mediados del siglo XVIII, cuando el descubrimiento de Pompeya desató una ola de furor arqueológico en las clases altas europeas.
Económicamente Olissipo era conocida por su garum, una especie de salsa de pescado afrodisíaca que se exportaba hasta Roma y otras ciudades. Vino, sal y sus caballos eran otros elementos de exportación. Además de la explotación de las minas de oro y plata, una gran parte de la riqueza que conseguían los romanos provenía de los tributos, los impuestos, los rescates y los saqueos de los tesoros de los pueblos de Lusitania y del resto de la península. La ciudad prosperó cuando se terminó con la piratería y llegaron avances tecnológicos, que permitieron la expansión del comercio con las nuevas provincias romanas de Britania (especialmente Cornwall y el Rin y a través de la civilización que vivía a orillas del Tajo. La ciudad era gobernada por una oligarquía dominada por dos familias, los Julii y los Cassiae.
El romano lisboeta más famoso fue Sertorio que llevó a cabo una rebelión contra Sila. Junto con la mayoría de hablantes de Latín existían minorías de comerciantes griegos y esclavos. La ciudad estaba conectada por calzadas romanas a otras dos ciudades, Bracara Augusta en la provincia Tarraconense (actualmente la ciudad portuguesa de Braga) y Emerita Augusta, actualmente Mérida (España).
Olissipo sería uno de los primeros núcleos en abrazar el cristianismo. El primer obispo de la ciudad fue San Gens. Sufrió las invasiones bárbaras por parte de los alanos, los vándalos y posteriormente fue parte del reino de los suevos, antes de ser tomada por los visigodos del reino visigodo de Toledo, que la llamaron Ulishbona.

Lisboa fue tomada por los árabes aproximadamente en el 711 (recibió el nombre al-ʾIšbūnah en árabe الأشبونة), bajo cuyo gobierno la ciudad floreció. Los musulmanes, procedentes del norte de África y Oriente Próximo, construyeron varias mezquitas, casas y los muros de la ciudad, que actualmente se llama Cerca Moura. La ciudad mantuvo una población diversa entre la que se encontraban cristianos, bereberes, árabes, judíos y Saqalibas.
El árabe se impuso como idioma oficial. El mozárabe era la lengua materna que hablaba la población cristiana. El Islam era la religión oficial, practicada por los árabes y los muladís, los cristianos y judíos podían mantener sus creencias, en calidad de Dhimmis, y previo pago del Jizyah.
La influencia musulmana todavía puede ser observada en la Alfama, la parte vieja de la ciudad que resistió al terremoto. Algunos nombres derivan del árabe; la Alfama, el distrito más antiguo de Lisboa, deriva del árabe al-hamma.
Fue tomada en 798 por Alfonso II de Asturias. En 844, los vikingos atacan Lisboa con 54 bajeles y la saquearon durante 13 días antes de ser expulsados. Hubo otra invasión vikinga en 966. Entre 1013 y 1022, durante el periodo Taifa, Lisboa perteneció a la Taifa de Badajoz, mientras se mantuvo bajo el poder de Sabur al-Saqlabi, un saqaliba, antiguo subdito de Alhakén II.
Un primer intento de los portugueses de tomar la ciudad fracasó en 1137. En 1147, como parte de la Reconquista, un grupo de caballeros franceses, ingleses, alemanes, y portugueses, liderados por Alfonso, asediaron y conquistaron Lisboa, pasando a manos cristianas.
La reconquista de Portugal y el restablecimiento del cristianismo es uno de los eventos más significativos de la historia lisboeta; aunque se sabe que había un obispo mozárabe en la ciudad que fue asesinado por los cruzados y que la población estaba rezando a la Virgen cuando les atacaba una plaga. El árabe perdió su estatus de oficialidad y poco a poco fue dejado de usarse en la vida cotidiana. La población musulmana que quedó se convirtió al Catolicismo o fueron expulsados, mientras que las mezquitas se transformaron en iglesias.
Lisboa recibió su primer fuero en 1179 y se convirtió en capital de Portugal en 1255 debido a su localización central en el territorio portugués.

La mayoría de las expediciones portuguesas de la Era de los Descubrimientos partieron de Lisboa durante los siglos XV y XVII, incluyendo la salida de Vasco da Gama hacia la India en 1497. El siglo XVI supone la era de oro de Lisboa que se convirtió en un punto de comercio europeo con el lejano oriente, mientras que el oro de Brasil arribaba a la ciudad.
En esta época de oro, las casas de Lisboa tenían entre tres y cinco pisos, siendo el bajo una tienda y los últimos almacenes para comerciantes. En esta época Lisboa recoge el testigo de los genoveses en el comercio de esclavos, (que eran de África, de la península ibérica y del resto de Europa ). Se convirtió en un puerto por el que pasaban esclavos que después eran vendidos en diversos puntos de Europa. Lisboa recibía una gran cantidad de comerciantes extranjeros.
Tras la incorporación de Portugal a la Monarquía Hispánica de Felipe II (1580), se consideró incluso el establecimiento de la corte en Lisboa, pero se descartó, en beneficio de Madrid, donde se había fijado la capital en 1561. Los principales episodios de la revuelta de restauración de 1640, que obtuvo la independencia de Portugal, tuvieron lugar en Lisboa.
Al inicio del siglo XVIII, durante el reinado de D. João V, la ciudad es dotada con una gran obra pública extraordinaria para la época: el Acueducto de las Aguas Libres.
El Terremoto de Lisboa de 1755 mató a entre 60.000 y 100.000 personas. Voltaire escribió un poema, Poême sur le désastre de Lisbonne, justo después, y mencionó el terremoto en su novela Cándido de 1759 (de hecho, algunos argumentan que su crítica al optimismo fue inspirada en el terremoto). Oliver Wendell Holmes también lo menciona en su poema de 1857, The Deacon's Masterpiece, or The Wonderful One-Hoss Shay.

Después del terremoto de 1755, la ciudad fue reconstruida según los planes del Marqués de Pombal, por el cual a la parte central se le denomina Baixa Pombalina. En vez de reconstruir la ciudad medieval, el Marqués de Pombal decidió destruir lo que había resistido al terremoto y reconstruir la ciudad con normas urbanísticas de la época. La cuadrícula adoptada en los planos de reconstrucción permitió diseñar las plazas de Rossio y de Terreiro do Paço.

A principios del siglo XIX, Portugal fue invadido por las tropas de Napoleón Bonaparte, obligando al rey Juan VI a huir a Brasil. Las tropas napoleónicas fueron expulsadas por los ejércitos angloportugueses al mando de Arthur Wellesley, Duque de Wellington. Éste permitió a los ocupantes la evacuación de la ciudad, acordada en la Convención de Cintra.
La ciudad vivió intensamente la Guerra Civil y comenzó la época del florecimiento de las cafeterías y teatros. Más tarde, en 1879, fue abierta la Avenida da Liberdade que inició la expansión de la ciudad más allá de la Baixa.
Lisboa fue el centro de la Revolución del 5 de octubre de 1910, que instauró la Primera República Portuguesa. Previamente, había tenido lugar el regicidio de Carlos I en 1908.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Lisboa fue uno de los pocos puertos atlánticos europeos neutrales, siendo una puerta de salida de refugiados.
En Lisboa tuvo lugar la Revolución de los Claveles que en 1974 puso fin al régimen dictatorial que se mantenía en el poder desde 1928.
En 1985, se produce la firma del Tratado de Adhesión a la Comunidad Económica Europea de Portugal y España, en el monasterio de los Jerónimos, en Lisboa, por parte del presidente da República, Mário Soares.
En 1988, el incendio de Chiado costó la vida a dos personas y provocó 75 heridos graves. Cerca de una veintena de edificios históricos y una área de 10.000 metros cuadrados resultaron destruidos en este incendio cuyas tareas de extinción no fueron dadas por terminadas hasta 11 días después de su inicio. El hecho interrumpió la vida normal del área durante 10 años.
Lisboa fue Capital Europea de la Cultura en 1994. La Expo '98 se celebró coincidiendo con la conmemoración del 500º aniversario del viaje a la India de Vasco da Gama. Este acontecimiento fue aprovechado para realizar una remodelación en la ciudad.
La Agenda de Lisboa fue un acuerdo de la Unión Europea basado en medidas para la mejora de la economía europea, firmado en Lisboa en 1999. Sin embargo, es la firma del Tratado de Lisboa en diciembre de 2007, el evento más trasendental que ha celebrado la UE en esta ciudad.

Lisboa es uno de los grandes centros culturales europeos. Más antigua que Roma, epicentro de los descubrimientos y capital del imperio desde el siglo XV, la ciudad ha conservado relaciones culturales con las antiguas colonias portuguesas, siendo punto de encuentro de diversas culturas, el primer lugar en el que oriente, las Indias, África y América se encontraron.
El eje Alfama-Baixa/Chiado-Bairro alto es un palco para la cultura erudita y para la popular, joven y tradicional. En cualquier noche lisboeta, incluso entre semana, la oferta es variada.
A los lisboetas se les suele denominar 'alfacinhas' (literalmente 'lechuguitas'). Ese término proviene de la Lisboa primitiva que era famosa por el cultivo de lechugas. La palabra 'alface' en portugués viene del árabe y podría indicar que el cultivo de la planta comenzó con la dominación árabe. También hay historiadores que piensan que, durante un asedio a la ciudad, las lechugas fueron los únicos alimentos que podían comer ya que eran lo único que les quedaba. Lo cierto es que esta palabra se consagró y los grandes de la literatura portuguesa acostumbraban a llamar a los lisboetas 'alfacinhas'

Excursiones de 2 días por Lisboa

Si estás estudiando los posibles itinerarios de tu viaje a Lisboa, quizás te será de ayuda, mientras lees nuestra ruta, consultar el mapa y los mejores barrios para alojarte. Realizamos esta ruta acompañados por un guía de la ciudad en septiembre de 2011.


Día 1 de Ruta por Lisboa

Nuestro primer día ruta por Lisboa comienza en la Plaza de los Restauradores, ubicada al inicio de la Avenida da Liberdade, frente a la estación Rossio, donde se emplaza el obelisco conmemorativo de la Independencia de Portugal.

A un par de manzanas de allí está la Plaza Rossio, corazón de la ciudad, en cuyo centro se alza la estatua de D. Pedro IV. En uno de los lados de la plaza veremos el Teatro Nacional Doña María II, inaugurado en 1846, y el Café Nicola, uno de los más tradicionales de Lisboa, donde podemos aprovechar para comprar alguno de los deliciosos cafés que producen.

Hacemos un pequeño desvío para visitar la Iglesia de Santo Domingo, uno de los sitios con mayor peso histórico de Lisboa, que aún muestra los estragos causados por el terremoto de 1755.

Seguimos hacia la Plaza Figueira, a pocos pasos de Rossio, donde está la estatua ecuestre de Juan I, y frente a la cual se ubica la confitería más antigua de Lisboa, la Confeitaria Nacional. No podemos dejar de detenernos a probar su Bolo Rei, de receta secreta.

Volvemos a la Plaza del Rossio para descender por la Rua Augusta. Pasamos por la Casa Macario, fundada en 1913, donde, dicen, se vende el mejor vino Oporto del país, además de otras bebidas de alta calidad, café y chocolate. 

Siguiendo por la Rua Augusta llegamos a la Plaza del Comercio. Hacia la derecha, por la Rua do Arsenal, llegamos a la Plaza del Municipio. Pasamos frente al Ayuntamiento para llegar a la Rua Nova do Almada y seguir hasta el Chiado, el elegante barrio lisboeta. Sobre la Rua Garret se encuentran las mejores tiendas, y numerosos restaurantes y bares tradicionales.

A pocos metros se encuentra la Librería Bertrand. Esta librería, inaugurada en 1732, estaba ubicada en Rua Direita de Loreto. En 1773, debido a los daños que sufrió por el terremoto, se traslado a su ubicación actual.

Sobre la misma calle, y en la terraza del café A Brasileira, de 1905, se encuentra la famosa estatua de Fernando Pessoa del escultor Lagoa Henriques. Seguramente no podrás resistir la tentación de tomarte una foto junto a ella.

Doblando a la derecha por Rua Nova da Trinidades, y nuevamente a la derecha en Travessa do Carmo, llegaremos al Elevador de Santa Justa, ubicado sobre Rua do Ouro. De pasada veremos el Largo do Carmo, la plaza donde se inició la revolución que culminaría en la revolución de los Claveles. 

El Elevador de Santa Justa es el único ascensor urbano de la actualidad, que une La Baixa con el Barrio Alto. Desde el último nivel podemos dirigirnos a la terraza, para tener una espectacular vista de la ciudad.

Tomamos la Rua da Trinidade y, después de pasar por el Teatro da Trinidade, del siglo XIX, ubicado en el sitio donde, antes del terremoto, se encontraba el Palacio dos Condes de Alva.

Doblamos por Rua da Misericordia para llegar a la Plaza Luis Camoes, donde tomamos el tranvía 28 hasta Alfama, para bajarnos en la parada Graça. Seguimos a pie por la Calçada do Monte, para llegar al Mirador da Senhora do Monte, desde donde tendremos una excelente vista de la ciudad, especialmente del castillo San Jorge. Pasamos al Mirador da Graça, para completar nuestro panorama de Lisboa y el Tajo. En cualquiera de los miradores hay sitios para almorzar, y aprovecharemos para tomar un descanso.

Después de almorzar visitamos el Castillo San Jorge. Bajando por la Rua Bartolomeu de Gusmao y luego Rua Milagre de Santo Antonio, estaremos en pleno centro de Alfama, donde hay varias casas de fado que tendremos en cuenta para la hora de la cena.

Entramos a la Catedral de Sé donde, además de apreciar su interior, podemos visitar el tesoro de la catedral y sus colecciones.

Por la noche podemos cenar en alguna de las casas de fado de Alfama, para disfrutar de la comida y la música típicas de Lisboa.

 

Día 2 de Ruta por Lisboa

Comenzamos nuestro Día 2 de ruta por Lisboa visitando la Torre de Belém, del siglo XVI, ubicada a orillas del Tajo. Originalmente una torre de defensa, fue más tarde el punto desde donde partieron muchas de las expediciones portuguesas hacia otros continentes.

Hacia el este, por la misma Avenida Brasilia, se encuentra el Monumento a los Descubrimientos. Luego cruzamos la Praça do Imperio para dirigirnos al Monasterio de los Jerónimos, de 1502, en cuyo interior se encuentran las tumbas de portugueses ilustres.

A poca distancia de aquí se encuentra la Pastelería Belem, no podemos dejar pasar la oportunidad de comprar los pasteles cuya receta permanece en secreto desde hace siglos.

Desde aquí podemos dirigirnos andando hasta el Puente 25 de Abril, el puente colgante más largo del mundo. Los autobuses 52 y 53 cruzan el puente, así que tomaremos alguno de ellos para recorrerlo y admirarlo.

Al  llegar al extremo de Almada visitaremos el Santuario de Cristo Rei, que se encuentra muy próximo a la salida del puente. Es una corta caminata desde el puente hasta Alto do Pragal, donde se encuentra el santuario.

Podemos regresar  al centro de Lisboa tomando el autobús Cristo Rey. Descenderemos en el puerto para tomar el Barco Casihlas que cruza el Tajo y nos deja en Puerto Cais do Sobre.

 

Después de almorzar tomaremos el autobús 15E para dirigirnos a la Praça do Comércio o a Cais do Sodré, y tomar el ferry hasta Cacilhas.

Desde allí, el autobús nos llevará a Costa da Caparica, donde podemos pasar la tarde disfrutando de su playas, la Laguna de Albufeira o el parque Arriba Fosil. 

¿Tienes más días?

Si tienes más días para visitar Lisboa, te recomendamos muy especialmente que vayas a  Sintra, una hermosa villa a poco más de 30 kilómetros de la ciudad, con mucho para recorrer. Vale la pena conocer sus palacios, playas, y el Parque Natural Sintra-Cascais.

Cascais, también a la misma distancia, es otro hermoso lugar con hermosas playas y un muy interesante casco histórico, que invita a perderse por sus callecitas.