Fiestas y Gastronomía Valencia
Fiestas
El carácter extrovertido, alegre y bullicioso de los valencianos se manifiesta en fiestas, religiosas y profanas, que se celebran mayoritariamente en la calle y en las que se mezclan rito, ingenio, pólvora, música y fuego. Dentro del extenso calendario festivo de la ciudad destacan la Cabalgata de los Reyes Magos, San Vicente Mártir, las Fallas, la Semana Santa Marinera, San Vicente Ferrer, la Virgen de los Desamparados, el Corpus Christi, la Feria de Julio y el 9 d’Octubre.
Gastronomía
El plato por excelencia de nuestra cocina es la paella valenciana, pero Valencia exhibe una gastronomía extensa y variada que va mucho más allá de esta universal receta. Además del omnipresente arroz, cocinado de múltiples maneras, predominan el marisco y el pescado que se combinan con los productos hortícolas para crear platos únicos.
Todos estos esmerados platos suelen acompañarse de un buen vino: blancos del Alto Turia y la Serranía, así como tintos de Requena, Utiel y Campo de Lliria. La provincia de Valencia cuenta con más de setenta y cinco mil hectáreas de viñedos, con una producción y una calidad excelente.
La naranja ostenta un liderazgo indiscutible dentro de los postres valencianos. La extensa repostería (rosetones, arrop i talledetes o arnadí) suele acompañarse con una mistela o moscatel. Si se visita Valencia en invierno es imprescindible degustar los buñuelos de calabaza con chocolate. Si es verano no puede abandonar la ciudad sin probar la horchata de Alboraya con fartons o el agua de Valencia.
Además de la cocina regional, en Valencia puede encontrar toda una serie de restaurantes donde degustar la cocina internacional (italiana, francesa, asiática, griega, libanesa, etc.), así como múltiples establecimientos especializados en cocina vasca, castellana, gallega o andaluza.
La popular fideuà es otro de los platos típicos de Valencia. Esta comida, de origen marinero, se elabora de modo similar al arròs a banda pero empleando fideos como base.
El all-i-pebre d’anguiles (ajo, pimienta y guiso de anguilas) es un plato propio de las zonas costeras de la Albufera. Otro de los platos marineros por excelencia es el suc de peix, hecho con pescado, aceite, ajo, cebolla y perejil, cocido a fuego lento en recipiente de barro. Procedente del ámbito de la cocina doméstica encontramos el humilde pero apreciado bollit, hervido, con patatas, cebollas, judías y acelgas, sazonado, tras la cocción, con aceite, vinagre y sal.
Entre los entrantes destaca la ensalada valenciana, prólogo obligado de un buen comer, el esgarrat (pimiento rojo asado, bacalao de tronco y aceite de oliva) y la titaína, plato típico elaborado con vegetales, piñones, especias y tonyina de sorra (especie de atún). La tradición de asar chuletas a las brasas y embutidos de la zona es tan frecuente como servir albóndigas de bacalao en Semana Santa y pelotas de carne en Navidad.
Entre los postres que ofrece la gastronomía valenciana destaca la fruta fresca y entre ésta la naranja, famosa por su sabor tanto en el mercado nacional como en el extranjero. La gran diversidad de variedades de cítricos permite cultivarlos desde octubre hasta julio. Asimismo, la abundancia de frutas permite elaborar dulces para paladares exquisitos y golosos.
La tradición del uso del horno en la cocina valenciana y el gusto en la elaboración de repostería da excelentes resultados entre los que cabe destacar el arnadí, de origen medieval y hecho a partir de calabaza o boniato salpicado de piñones y almendras. Notables son también los dulces de origen árabe como los rosegons, realizados con harina, azúcar y almendra; los pasteles de boniato y el arrop i talladetes (mosto cocido en el que se sumerge pulpa de calabaza cocida y cortada a tiras). Hay dulces que se elaboran para fechas especiales. Tal es el caso de la mona de Pascua, las coques d’anous i panses y el panquemado (preparados en Pascua) o los dulces de Sant Dionís, mazapanes elaborados puntualmente cada octubre para celebrar la festividad de la Comunidad Valenciana. A esta lista hay que añadir un producto complementario como son las peladillas de Alcoi y Casinos.
La Horchata y el Agua de Valencia
El derivado de la chufa, la horchata, es un refresco dulce de gran tradición en la ciudad. Las chufas se secan, se seleccionan, se lavan a fondo y se trituran. A esa masa se le añade agua, azúcar y un poco de zumo de limón. A continuación se filtra la mezcla. Se sirve semihelada y se suele acompañar con fartons, una especie de bizcochos alargados que se mojan en el refresco. Originaria de Alboraia, podrá paladearla en cualquier heladería de Valencia, aunque le recomendamos acercarse a esta población para saborearla en su propia cuna.
Con los zumos de la naranja y del limón se pueden preparar numerosos cócteles, ya que su acidez les permite combinar excelentemente con muchos ingredientes. Un combinado muy popular en la noche valenciana es el Agua de Valencia, elaborada fundamentalmente con zumo de naranja natural, cava, un poco de licor y la mano maestra del barman. Existen muchos locales en la ciudad donde podrá degustar la auténtica y exquisita Agua de Valencia.
