admin

Guía de viaje de Hungría


Hungría es el país que todo viajero imagina cuando piensa en catar un buen vino, relajarse en las aguas de un balneario y conocer antiguas ciudades barrocas.

En los últimos años, este país se ha habituado a recibir miles de turistas, porque ofrece una actividad para cada tipo de persona: hay una gran oferta cultural, una vida nocturna muy animada y una oferta amplísima para los fanáticos del turismo de aventura.

Hungría ha sufrido y soportado las vicisitudes de la historia pero -a pesar de las destrucciones- el patrimonio arquitectónico del país sigue siendo uno de sus mayores reclamos turísticos. Se pueden ver monumentos con dos mil años de antigüedad, de la época de los romanos, junto a otros de la dominación turca.

Además de la belleza histórica de su patrimonio construido, Hungría contiene centenares de bellezas naturales. Un buen ejemplo es el lago más grande de Europa central, el Balaton, que constituye un verdadero paraíso para las familias con niños y los amantes de los deportes.

En los alrededores de la capital el viajante puede adentrarse en las llanuras, navegar en lagos bordeados de enclaves turísticos, probar las propiedades curativas de alguna de sus termas o penetrar en la Gran Llanura para conocer de cerca la artesanía local y las exhibiciones folklóricas.

Algunos imperdibles de Hungría:

- Conocer la capital de Hungría – Budapest- que se extiende sobre las dos orillas de un suave meandro del Danubio. Es el centro administrativo, económico y cultural del país.
Es una ciudad de gran belleza, con amplias avenidas, frondosos parques y una mezcla de estilos arquitectónicos que le han valido el sobrenombre de la París de Europa del Este.

- Visitar alguna de las iglesias románicas como las de Ják, Lébény y Pannonhalma, y también los antiguos castillos altivos como los que se encuentran en Eger y Sümeg.

- Conocer alguno de los magníficos palacios que fueron transformados en hoteles, como en Szirák, Seregélyes y Nagycenk.

- Hacer una visita al pueblo de Pannonhalma, donde está la abadía de Pannonhalma que fue fundada por los monjes benedictinos hace casi mil años. Después de haber sido destruido y restaurado muchas veces, hoy exhibe una gran mezcla de estilos otomano, románico y gótico.

- Conocer Máriapocs, una diminuta ciudad que se convirtió en lugar de peregrinaje porque los devotos acuden atraídos por una hermosa iglesia que alberga una Virgen negra y llorosa, que ocupa el lugar de honor en el altar.