Las Ramblas
Hasta principios del siglo XVIII, lo que hoy se conoce como “La Rambla”, fue un camino bordeado de conventos y grandes muros. Pero en el año 1704 algunos pobladores comenzaron a construir sus casas en donde estaban estos muros, plantaron árboles y pronto se convirtió en una zona bastante transitada. Sin embargo, fue recién a fines de ese siglo que la Rambla fue urbanizada y convertida en un paseo peatonal.
La Rambla arranca junto a la Plaza Catalunya y termina al pie del Monumento a Colón. A lo largo de su recorrido toma cinco nombres: La Rambla de Canaletes es el primer tramo y, según un dicho popular, todo aquel que beba agua de la fuente de Canaletes, volverá siempre a Barcelona.
Luego le sigue La Rambla de los Estudios, que se llama así por la universidad que allí se construyó en el siglo XV. Hoy no puede verse esa casa de estudios, porque fue derribada en 1843.
Bajando hacia el lado del mar, se llega a La Rambla de las Flores -también conocida como San José-, en donde funcionaba un convento. El templo San José era el único lugar de Barcelona en donde se vendían flores.
Le sigue La Rambla del Centro, que también se la llama Rambla de los Capuchinos, porque allí había un antiquísimo retiro de monjes capuchinos.
Y por último el recorrido termina con La Rambla de Santa Mónica, que es la antesala del puerto. Allí aún existe una parroquia con el nombre de esta Santa.
